EDICIONES VIRTUALES SEAD - Sistema de Educación Abierta y a Distancia - Universidad Nacional de Mar del Plata - Año 2 Nº 8 -   

Año 1 - Presentación Año 1 - Nº 01
Año 1 - Nº 02
Año 1 - Nº 03
Año 1 - Nº 04
Año 1 - Nº 05
Año 2 - Nº 06
Año 2 - Nº 07
Año 2 - Nº 08
Año 2 - Nº 09
Año 2 - Nº 10
 
Rector
Lic. Francisco Morea
Vicerrector
Ing. Raúl Conde
Secrataría Académica
Lic. Paula Meschini
 

Comité Editorial
Lic. Emilia Garmendia
Mg. Silvia Ana Malvassi

Corrección de estilo
Mg. Cristina Guillén

Moderación del Blog
Lic. Beatriz Banno

Diseño de Comunicación Visual
Comunicación y Diseño
SEAD

 

El aprendizaje en la universidad y las TIC

Tender puentes entre la cultura que porta cada alumno y las distintas culturas académicas a las que aspira ingresar, es responsabilidad de la universidad, apropiarse de la cultura académica que es patrimonio de la carrera elegida, es la tarea estudiantil. Enseñar y aprender en la universidad, en un espacio académico atravesado por las tecnologías de la información y la comunicación -TIC-, puede consistir en una oportunidad para revisar, resignificar y recrear esas prácticas. Interpelar desde posturas críticas la educación universitaria puede otorgar nuevos significados, asentar viejos sentidos, en fin, situar las TIC en este escenario, desde la pertinencia de los aprendizajes requeridos, y de su calidad.

Embarcarse en los estudios universitarios, es iniciar una actividad que se inaugura con una idea incompleta acerca de lo que implica, es decir que a veces no se advierte que en esta etapa se recorrerán los años más fructíferos de formación personal, producto de una elección en plena autonomía y libertad. Estudiar en la universidad significará poder seguir las propias motivaciones y construir en el sentido del proyecto personal con la posibilidad de cimentar conocimientos que se continuarán revisando, y reconstruyendo a lo largo de la vida como graduado universitario.

Sin embargo, la transición al nivel universitario no es natural, implica una ruptura y una discontinuidad en diversos aspectos del trabajo intelectual. Percibir, aprender y actuar como estudiante, apropiarse del discurso especializado, significa poner en valor la especificidad de la estructura y dinámica de las disciplinas científicas que lo sostienen, así como habilitar la construcción de herramientas para ello.

El aprendizaje de los contenidos de cada disciplina implica refundar un conjunto de capacidades y un estilo de pensamiento propio de cada cultura discursiva.  Esto significa a su vez, la concurrencia de nuevos modos de producción y validación del conocimiento que se deberán aprender a comunicar en forma oral y escrita. Si enseñar no es simplemente transferir conocimiento, tampoco escribir para uno, y escribir para los otros, es tan simple. Esto es advertido cuando cada estudiante logra percibir cómo, además de presentar información, al escribir, configura ideas, pues se trabaja sobre el propio pensamiento, y se le da una forma entre otras posibles. Entonces, la reflexión surgida a través de la escritura es diferente de la reflexión no escrita.

En las aulas universitarias siempre estuvieron presentes las tecnologías para sostener y facilitar tanto la enseñanza como los aprendizajes. En la actualidad es difícil ignorar la ubicuidad de las TIC para el aprendizaje en ese entorno. La reconstrucción histórica de la relación entre las tecnologías y el aprendizaje en las universidades puede ilustrarse en la incorporación de textos impresos, videos, retroproyectores, microscopios, televisión, computadoras, disquetes, correo electrónico, listas de distribución, conexión a redes, blogs, wikis, podcast... y podríamos recordar todas y cada una, utilizadas a veces con pertinencia y toda su potencialidad didáctica y democratizadora, y otras veces no.

Una mirada histórica también nos permite advertir que las propuestas que se han limitado a superponer los propósitos y potencialidades de las TIC a las estructuras curriculares de las carreras, sin procurar transformaciones profundas, sólo han reproducido déficits y fortalezas ya existentes, y aumentado la brecha entre las históricas desigualdades. Las TIC, se constituyen de este modo en dispositivos capaces de generar nuevas condiciones de posibilidad para interpelar críticamente, revisar y transformar los planes de estudio, los textos, los materiales y estrategias docentes, la gestión y las políticas de formación docente más internalizadas en la vida académica universitaria.

En este sentido, el aprendizaje en la universidad con las TIC requiere estructurar un proceso socialmente mediado y basado en la comprensión empática de la situación del estudiante, en la confianza de sus capacidades y el desarrollo de sus potencialidades. La realidad del estudiantado universitario nos interpela y requiere una reflexión acerca del trabajo intelectual requerido, que implica el dominio de una nueva cultura académica, de la lectura y escritura y de las posibilidades de interactividad e interacción que presentan las TIC. De este modo, mediante apropiaciones progresivas en complejidad, y el entrecruzamiento con las habilidades complejas que caracteriza todo enfoque reflexivo de la enseñanza, el estudiante podrá incluirse, formar parte de esa comunidad académica y persistir en el logro de su formación universitaria.

Mientras tanto, se advierte el ingreso a las aulas universitarias de colectivos de estudiantes que han sido destinatarios de diversas iniciativas y políticas con respecto a las TIC en el sistema educativo argentino, hasta ahora intermitentes, focalizadas o no, sostenidas por distintos financiamientos. Mientras realizaban sus estudios secundarios, han acontecido procesos de equipamiento y de conectividad en las escuelas, lideradas a veces por el Ministerio de Educación de la Nación, o gobiernos provinciales, municipios, organismos no gubernamentales, del sector privado, así como experiencias pedagógicas y didácticas disímiles.

En ese marco, y sin perder de vista que las TIC se usan predominantemente fuera de la escuela, en otros contextos, el aprendizaje en la universidad acontece bajo el supuesto de que las TIC no son en sí mismas un código nuevo sino que utilizan los tradicionales como letras, íconos, números, de una forma integrada. Esta integración se produce con características particulares, y supone un cambio de tipo cualitativo en la apropiación del discurso especializado, en el recorrido académico de construcción del proyecto personal de formación del estudiante: la co-construcción del conocimiento se produce porque hay situaciones de mediación semiótica y es influida por las características específicas de los códigos utilizados.

Esta promesa del aprendizaje con TIC en la universidad, es atravesada por las políticas públicas, las normativas y las realidades institucionales que adquieren diversos matices al intentar explicar los bajos impactos educativos advertidos en publicaciones científicas locales e internacionales. En el interjuego de variables que inciden en la genuina integración de las TIC, las prácticas de los docentes universitarios ocupan un lugar significativo, a partir de sus actitudes, habilidades y formación, que se presentan en ocasiones como barreras para uso de TIC, o como verdaderos creadores de dispositivos transformadores de la realidad.

Históricamente, la UNMdP ha llevado adelante propuestas que dan cuenta de la ocupación de sus actores institucionales en estudiar y arbitrar estrategias para el mejoramiento de la alfabetización académica, como para una plena integración de las TIC a las prácticas de enseñanza, que procuran aprendizajes de calidad de sus estudiantes.

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