EDICIONES VIRTUALES SEAD - Sistema de Educación Abierta y a Distancia - Universidad Nacional de Mar del Plata - Año 2 Nº 7 -   

Año 1 - Presentación Año 1 - Nº 01
Año 1 - Nº 02
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Año 1 - Nº 04
Año 1 - Nº 05
Año 2 - Nº 06
Año 2 - Nº 07
Año 2 - Nº 08
Año 2 - Nº 09
Año 2 - Nº 10
 
Rector
Lic. Francisco Morea
Vicerrector
Ing. Raúl Conde
Secrataría Académica
Lic. Paula Meschini
 

Comité Editorial
Lic. Emilia Garmendia
Mg. Silvia Ana Malvassi

Corrección de estilo
Mg. Cristina Guillén

Moderación del Blog
Lic. Beatriz Banno

Diseño de Comunicación Visual
Comunicación y Diseño
SEAD

 

Las TIC en la educación superior:
un desafío para la innovación docente


Innovar, según la Real Academia Española, significa mudar o alterar algo, introduciendo novedades o mejoras.

La idea de la innovación docente, por otra parte, nos acerca a un término que implica variados sentidos, alcances y modos de comprensión. Acuñado en tradiciones pedagógicas de otros países refiere a sujetos, instituciones, saberes y haceres vivos, actuales y a la vez clásicos del campo educativo, e invoca múltiples significados, generalmente controvertidos, e incluso a veces conflictivos.

En nuestro país también se recurre al término en sentidos que acompañan a los mencionados, o se ciñen a alcances más limitados.

A modo de ejemplo, los ministerios comprometidos en el tema, invitan este año al Concurso Innovar 2011, convocando en temáticas diversas y complejas en las que los alcances de la innovación educativa no están ajenos. En el portal Educ.ar, en su sección Debates, existe un espacio dedicado específicamente a la innovación docente el cual comprende aspectos como: Ajedrez, Ciencia, Cultura y Comunicación, Física, Informática, Lengua, Música, Plástica, Ser docentes hoy, Tecnología y Webcreatividad.

Algunos enfoques de innovación pedagógica procuran identificar y promover aquellas innovaciones social y culturalmente significativas para determinados colectivos, sostenedoras del desarrollo humano y con capacidad de influencia en deseables políticas públicas.

Otras perspectivas, aceptan que los problemas instructivos siempre tienen múltiples soluciones, y visiones, y que la intervención docente puede ser percibida y actuada apelando al concepto de contra-hegemonía como una transformación activa, ya que expresa la lógica de la crítica, de la creación de nuevas relaciones sociales y espacios públicos que definen nuevas institucionalidades, relaciones vividas, e ideologías que encarnan formas alternativas de experiencia y de construcción innovadora.

La razón técnico instrumental puede sostener procesos de innovación educativa que no logran transformar, sino que pasan a constituir un fundamento legitimatorio de lo establecido. La innovación asociada excesivamente a la técnica aparece enmascarada como la garantía de la democratización, la igualdad de oportunidades en el acceso, la conectividad, en el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC).

La innovación es una estrategia o enfoque básico que genera condiciones de posibilidad para integrar las TIC, que implica una comprensión mejorada y situada de la mera previsión de infraestructuras adecuadas, recursos suficientes y contar con un profesorado formado.

Como hemos referido en la editorial anterior , las TIC han impactado e impactan en la educación en diferentes espacios y prácticas que abarcan cuestiones macro tales como la aparición de nuevas configuraciones estructurales ocasionadas por la incorporación de la educación virtual con su consecuente modificación de las prácticas de enseñanza y aprendizaje y creación de campus virtuales. En el terreno de la investigación las TIC abren espacios para la intervención y transformación de las prácticas epistémicas.

La educación presencial, sobre todo en el ámbito de la enseñanza superior, parecería ser el lugar donde las TIC se utilizan con mayor frecuencia como apoyo a la docencia a través del uso de blog, plataformas, correo electrónico, redes académicas, etc. Esto ha implicado la búsqueda de nuevas formas de aprendizaje generando una suerte de innovación y/o renovación de las prácticas de los docentes y de los estudiantes al tener que insertarlas en un contexto educativo ubicuo de múltiples facetas.

Las tecnologías tanto viejas como nuevas resultan herramientas potenciales que suministran andamiajes que apuntalan el aprendizaje y favorecen la colaboración entre los docentes, los estudiantes y la comunidad. Sin embargo, las verdaderas transformaciones en los modos de enseñar y aprender tradicionales no se generan por la sola incorporación de las TIC a la educación, se requiere de un sólido planteamiento de los usos educativos de estas herramientas.

Esto demanda al cuerpo docente una fuerte formación inicial y capacitación continua sobre las competencias requeridas para el uso y la aplicación didáctica de las TIC y el compromiso en la búsqueda de alternativas novedosas y viables para su incorporación en el aula. Aunado a ello y como condición necesaria se requiere también un fuerte compromiso institucional que dé lugar a la innovación.

En cuanto a la formación, es preciso que el profesorado sepa usar tecnologías y hacer con tecnologías es decir, ser tanto consumidores como productores o prosumidores. Adoptar una u otra postura nos ubicaría en dos posiciones diferentes a la hora de pensar la formación del profesorado.

El eje de las discusiones se situaría en las prácticas docentes con tecnologías, las concepciones educativas, qué queremos que aprendan nuestros estudiantes y no, exclusivamente, en la adquisición de habilidades y conocimientos prácticamente mecánicos. Enseñar y aprender con TIC resulta un proceso complejo y multidimensional que exige al docente desarrollar estrategias que favorezcan la comprensión de conceptos y procedimientos.

El éxito de la aplicación y uso de las TIC en el ámbito educativo dependerá, en gran medida, de la actitud y de las competencias de los docentes en materia tecnológica. Pero esta capacitación no puede quedarse solo en la esfera técnica instrumental. Requerirá del docente en primera instancia un amplio conocimiento de la disciplina a impartir, requisito indispensable y cómo enseñarla, saberes pedagógicos.

Pero hoy aparece otra necesidad derivada del campo de aplicación de las TIC que son los conocimientos tecnológicos de la disciplina a impartir y los conocimientos pedagógicos sobre las tecnologías. Las conexiones e interacciones dinámicas entre estos tres componentes -disciplina, tecnología- pedagogía resultan esenciales para una mejor comprensión de los procesos de integración de las TIC en la enseñanza.

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