EDICIONES VIRTUALES SEAD - Sistema de Educación Abierta y a Distancia - Universidad Nacional de Mar del Plata - Año 1 Nº 2 -   

Año 1 - Presentación Año 1 - Nº 01
Año 1 - Nº 02
Año 1 - Nº 03
Año 1 - Nº 04
Año 1 - Nº 05
Año 2 - Nº 06
Año 2 - Nº 07
Año 2 - Nº 08
Año 2 - Nº 09
Año 2 - Nº 10
 
Rector
Lic. Francisco Morea
Vicerrector
Ing. Raúl Conde
Secrataría Académica
Lic. Paula Meschini
 

Comité Editorial
Lic. Emilia Garmendia
Mg. Silvia Ana Malvassi

Corrección de estilo
Mg. Cristina Guillén

Moderación del Blog
Lic. Beatriz Banno

Diseño de Comunicación Visual
Comunicación y Diseño
SEAD

 

El lugar de la virtualización en la educación de adultos
y la formación para el trabajo

Nuestra editorial anterior, ”La virtualización de la educación superior”, inauguraba una temática que se retomará en este número desde otras perspectivas.

La formación para el trabajo amplía la mirada hacia otros espacios laborales y ámbitos de formación, como las universidades y los centros de investigación y docencia.

La formación para el trabajo admite tanto análisis amplios y comprensivos, como los que comprometen los espacios personales y las trayectorias educativas y laborales de cada adulto. La temática de la virtualización, también recorre problemáticas asociadas a la globalización y mundialización de la educación superior, hasta aquellas vinculadas con la alfabetización digital y el aprovechamiento personal en ámbitos cotidianos y domésticos, educativos y laborales de cada persona.

En este sentido, las acciones educativas, sean presenciales o a distancia, no se realizan en el vacío, se insertan en el seno de una sociedad con rasgos particulares que las caracterizan y determinan. Hoy es indudable que este entramado social se está modificando producto de los cambios generados en el orden mundial, regional y nacional.

La educación superior y en particular la ofrecida con modalidad a distancia no están ajenas a los cambios del contexto y también deberán enfrentarse a los nuevos desafíos que se le plantean. Ello pone en evidencia una nueva época caracterizada por la velocidad con que se producen los cambios y transformaciones de índole social, científica, tecnológica y económica, que afectan significativamente a todos los sectores de la vida y generan nuevas necesidades, relaciones y demandas.

El paradigma del trabajo que impuso la revolución industrial -taylofordismo- ha dado lugar a formas organizativas más flexibles, y también ha entrado en crisis el modelo del trabajo como eje estructurador de la vida de las personas. En este escenario la incertidumbre, el desconcierto y el desafío acompañan a los clásicos modelos de formación, la determinación de políticas y estrategias de formación para el logro de competencias conocidas y a explorar. Los mundos del trabajo y de la educación cobran nuevas características entre las cuales, se destacan:

Mundo del trabajo Mundo de la educación
Perfiles profesionales diversificados y ampliados.
Ruptura del equilibrio entre el tiempo de formación y el tiempo del ejercicio profesional.
Requerimiento de nuevas saberes y competencias.
Se acentúa la necesidad de una formación polivalente a lo largo de la vida.
Cambios en los modelos y tecnologías de producción.
Crecimiento y diversificación de la demanda, globalización.
Intelectual como la forma más apreciada de trabajo.
Diversidad, interculturalidad, aumento de la brecha digital.

En ese terreno, para conservar, innovar o ingresar a las alternativas laborales, aparecen nuevas competencias: informáticas, referidas a la instrucción de nuevas tecnologías, los nuevos ejes productivos de la sociedad del conocimiento y lo digital; idiomáticas, que refieren al multilinguismo y la pluralidad de saberes; de integridad, referidas a la ética y los valores en la práctica profesional; interculturales, asociadas al entorno diverso y complejo de convivencia, respetando diferencias, y aprendiendo de esa diversidad de enfoques; interactivas, relacionadas con la práctica, con el entorno de la naturaleza y con las habilidades de comunicar y enseñar y la capacidad de trabajar en redes y equipos; interpersonales, vinculadas con las otras personas en el proceso de trabajo en términos de respeto, liderazgo, trabajo colectivo; interdisciplinarias, referidas a la atención a otros saberes y la diversidad de enfoques necesarios para atender los problemas; internacionales, que refieren a ser parte de un mundo compartido con derechos de tercera generación y a la importancia del enfoque comparativo para apropiarse de saberes; investigativas, que nutren al conjunto de actitudes y conocimientos asociados a determinar cuando se necesita información, donde está y como buscarla y localizarla, y a la curiosidad intelectual y la necesidad de mantenerse actualizado.

A lo largo de su historia, la educación a distancia ha demostrado capacidad para contribuir en la resolución de problemáticas educativas diversas y complejas que recorren desde programas de alfabetización hasta estudios de doctorado y post doctorado haciendo uso de un amplio abanico de posibilidades tecnologías.

Es probable que sus características de flexibilidad espacio temporal sean las que le brinden al adulto una alternativa que le permita combinar el trabajo con su proceso formativo, favoreciendo de este modo la inclusión social y educativa de ciudadanos que fueron excluidos o no pudieron continuar dentro del sistema educativo por distintas situaciones o que desean continuar con su formación. Facilitar la democratización, contribuir a la igualdad y a la ampliación de oportunidades son aspiraciones que hoy también se sostienen desde la virtualidad, y abre alternativas diferentes para que vastos sectores de jóvenes y adultos puedan satisfacer sus expectativas y necesidades formativas y continuar con el ejercicio de otros roles que desempeñan. Históricamente, esta modalidad sustenta el compromiso de garantizar una mejor distribución del conocimiento académico que favorezca a un mayor número de población.

La formación profesional dio cuenta a lo largo de su historia de la íntima relación con la educación a distancia, podemos situarla en los orígenes de la modalidad vinculada a la enseñanza de oficios, hoy enriquecida por propuestas que inician y ahondan pertinentes intervenciones sostenidas en entornos virtuales, muchos de ellos, similares a entornos laborales ya transitados por jóvenes en formación y adultos ávidos de nuevas competencias. El teletrabajo, la formación in company, el blended learning, impulsados por el desarrollo de Internet y las plataformas LMS, instalan nuevos escenarios, a medida para algunos clientes y pertinentes para otros destinatarios a juicio de universidades u otras instituciones. A mayor nivel educativo y de certificación, los adultos cuentan con “credenciales educativas” de mayor valor en el mercado laboral. ¿Qué papel juega la virtualización de la educación en este escenario? ¿Cuál es el lugar de la universidad en la posibilidad de achicar la brecha y contribuir a la democratización? ¿Cuál es el que ocupan los organismos e intereses del exterior, de nuestro país y del resto de Latinoamérica?

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